Home Gobierno El mercado chino de VPN, se abre a la inversión extranjera

El mercado chino de VPN, se abre a la inversión extranjera

El gobierno municipal de Pekín recibió luz verde del Consejo de Estado de China, para permitir hasta el 50% de la propiedad extranjera en los servicios de redes privadas virtuales (VPN), ampliamente utilizados por las empresas multinacionales que operan en el país para eludir el Gran Cortafuegos y conectarse a servidores en el extranjero.

La política también levantó los topes de inversión extranjera en los servicios de información de las tiendas de aplicaciones del Parque Científico de Zhongguancun, así como en los servicios de conexión a Internet en zonas piloto designadas.

El uso de VPN es habitual en empresas o instituciones multinacionales de tamaño grande y mediano. Los empleados en las sucursales o fuera de ellas pueden acceder a los sistemas internos con una VPN para garantizar la seguridad y la privacidad.

En China, no está permitido establecer o alquilar líneas especiales (incluyendo una VPN) sin la aprobación de las autoridades de telecomunicaciones. Las líneas internacionales alquiladas por las empresas de telecomunicaciones básicas deben utilizarse únicamente para su oficina interna, y no pueden utilizarse para conectar centros de datos nacionales y extranjeros para llevar a cabo cualquier negocio de telecomunicaciones.

En los últimos años, China ha promovido gradualmente la entrada de capital extranjero en el campo de las telecomunicaciones de valor añadido. La apertura de los servicios de VPN, por su parte, es una modificación de la edición de 2020 de una lista negativa para el acceso de la inversión extranjera, que estipula que la cuota de inversión extranjera en los servicios de telecomunicaciones de valor añadido no debe superar el 50%, y los servicios básicos de telecomunicaciones deben ser de propiedad mayoritaria de China.

En septiembre de 2020, China anunció que permitiría a los operadores de telecomunicaciones extranjeros prestar servicios de VPN a las empresas con financiación extranjera en Pekín mediante la creación de empresas conjuntas.