Home Gobierno Rusia multó a Facebook, Twitter y Telegram, por no borrar contenidos prohibidos

Rusia multó a Facebook, Twitter y Telegram, por no borrar contenidos prohibidos

El Tribunal de Magistrados del distrito de Taganka multó a Facebook con 6 millones de rublos (81.000 dólares), a Twitter con 5,5 millones de rublos y a Telegram con 11 millones de rublos (149.000 dólares) por múltiples protocolos presentados por el organismo de control de las comunicaciones de Rusia, Roskomnadzor.

Moscú afirma que intenta frenar a los gigantes tecnológicos occidentales y reforzar lo que llama su “soberanía” en Internet.

Sin embargo, muchos críticos afirman que las autoridades intentan acallar la disidencia ante la inminencia de las elecciones parlamentarias de septiembre y la caída de la popularidad del partido gobernante Rusia Unida.

Varios gigantes de las redes sociales se han visto envueltos en una amplia disputa con las autoridades, que afirman que las publicaciones en sus sitios, entre otras cosas, animaron a los menores a unirse a las protestas no sancionadas en enero, cuando la gente de todo el país salió a las calles para apoyar al político de la oposición y crítico del Kremlin Aleksei Navalny después de que fuera detenido por lo que él llama cargos falsos.

Moscú también pretende obligar a las empresas extranjeras a abrir oficinas en Rusia y a almacenar los datos personales de los rusos en su territorio.

En junio último, el mismo tribunal multó a Facebook con 17 millones de rublos y a Telegram con 10 millones de rublos por lo que denominó “infracciones administrativas” después de que ambas no retiraran los contenidos prohibidos por Rusia.

Twitter y el gigante tecnológico estadounidense Google también han sido multados anteriormente por infracciones similares.

Roskomnadzor impuso una sanción a Twitter, en marzo, por publicaciones que, según el regulador, contenían pornografía infantil y fomentaban el suicidio de los jóvenes, acusaciones que la plataforma estadounidense rechazó como falsas.

Posteriormente, levantó parcialmente el retraso, en mayo, pero amenazó con ralentizar el tráfico de las empresas de redes sociales si no eliminaban los contenidos prohibidos.