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Vuelve el hacktivismo de la mano de las protestas

Por Fito G. Aleman*

Las masivas manifestaciones que dieron lugar a la primavera árabe tuvieron un condimento propio de la época: el hacktivismo.

Este término que se acuñó como la fusión de las palabras hacker y activismo deba nacimiento a un nuevo tipo de individuo, aquel que protestaba utilizando su computadora o dispositivo móvil. El resultado fue una globalización de las protestas y como contrapartida los algunos gobiernos locales reaccionaron bloqueando internet. El remedio fue peor que la enfermedad.

Entre 2010 y 2014 el hacktivismo se transformó en una importante fuerza contra los gobiernos, en especial las dictaduras de Medio Oriente. El apoyo a las protestas era complementado con filtración de documentos secretos que desnudaban la corrupción de los regímenes y el control de estos para con su población.

Hoy las protestas han vuelto y el hacktivismo también. El epicentro está triangulado por América Latina, Hong Kong y Medio Oriente pero no importan las distancias. Los hacktivistas todo lo unen.

Pacoleaks es como se dio a conocer una serie de filtraciones que sufrió Carabineros de Chile. Además de la base de datos interna los hacktivistas dejaron un manifiest donde pedían expresamente la renuncia del presidente Piñera. El hackeo se llevó adelante justo en el momento en que la Fuerza de Seguridad es cuestionada por la forma en la que reprimió las protestas.

Hace tan solo unos pocos días el mismo hacktivista que en filtró en 2016 los correos privados de Erdogan (presidente de Turquía) y su partido, publicó 2,2 Terabytes con información del Banco Nacional Caimán (Islas Caimán) junto con la leyenda “roba un banco y regala el dinero”. Los expertos dicen que el material tendría un impacto aun mayor que el de los Panamá Papers.

Las protestas mundiales están incentivando el hacktivismo ¿o será al revés? Puede que haya una relación simbiótica entre ambos componentes, pero lo que importa es que aparecen nuevamente como elementos disruptivos para denunciar la desigualdad.

Tanto en Chile como en Hong Kong se ha visto a los manifestantes utilizar láseres para impedir ser reconocidos por los sistemas de vigilancia, incluso para atacar drones de las Fuerzas de Seguridad. En Irán el gobierno bloquea internet con la esperanza de apaciguar las manifestaciones que tienen en lugar en la calle (y que tampoco trasciendan en los medios internacionales).

Llama la atención que varios expertos en Ciberseguridad y en Ciberguerra hayan destacado siempre la característica asimétrica de las amenazas virtuales, pero nunca elaboraron un concepto de CiberResistencia.

Hoy en día las protestas se llevan adelante en dos frentes, la calle y la red.


*Licenciado en Sociología. Novelista y ensayista. Escribe sobre política y nuevas tecnologías.

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusiva responsabilidad de su autor y no reflejan necesariamente las opiniones de Ciberseguridad LATAM.