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La evolución y el poder infinito de la tecnología

Por Sebastián Stranieri*.

“Loading…” o “Procesando…” son palabras e intervalos a los que los usuarios ya están acostumbrados en la aplicación o servicio que sea que estén utilizando. ¿Pero qué hay detrás de esos procesos en background que están ejecutando? ¿Son esos procesos lentos? ¿O es una deficiencia del ancho de banda de nuestra conexión? ¿Está la aplicación o servicio tecnológico mal diseñado por su propietario?

Lo cierto del caso, es que una vez que se lance 5G esa duda se va a disipar, ya que con un estimado de 20x superior al 4G, la transmisión de datos, su procesamiento e incluso el streaming de gran cantidad de datos no será un desafío, al menos en lo vinculado a los aspectos técnicos.

Pero, ¿qué implica esto para el negocio? Este cambio multiplicará la deserción en el servicio por parte de los usuarios que no estén dispuestos a esperar o que solo estén dispuestos a una experiencia inmediata, distinta y completa. Cualquier tipo de fricción generada por la aplicación o servicio tecnológico se podrá percibir muy fácilmente.

Ahora integremos a este nuevo contexto la habilidad para darnos de baja de un servicio online sin interactuar con un ser humano y la misma capacidad para darnos de alta en uno nuevo desde el sofá de nuestra casa. Desde mi punto de vista estamos ante una nueva época donde al fin el ciudadano tiene el poder de elección y el contexto para la competencia no tiene límites. Es el poder de calificar cada servicio y ser partícipe de la construcción de la reputación de una empresa o persona.

Actualmente nos encontramos en un mundo donde además de que cada acontecimiento es inmediato, también lo es la inmediata la entrega de cualquier servicio virtual, dotando a un único individuo del centro de datos más potente con solo un par de clicks. Las operaciones en la nube proporcionan la capacidad infinita de procesamiento ¿Cómo? ¿Es legal o ilegal? Hoy quien necesite el procesamiento de datos en grandes cantidades puede contratar un datacenter as a service en pocos minutos en Microsoft Azure y contar con esos servicios en una región específica del globo, sin ni siquiera tener que viajar a dicha región.

Otra opción es alquilar una de las tantas botnets o redes zombies, como a muchos les gusta llamarlas, con cientos de miles de equipos listos y esperando una instrucción para ejecutar el código que uno desee. Como ya he mencionado en otros artículos, esta segunda opción ya cuenta con soporte remoto, SLA, atención telefónica y webinars de capacitación.

¿Qué va a pasar con los actuales sistemas de seguridad? Convivir con ilimitado ancho de banda, procesamiento y capacidad de almacenamiento ¿pone en peligro los sistemas de encripción tradicionales? Y por último, nuestra identidad fraccionada en Internet, ¿cómo va a ser monitoreada y resguardada? Todas preguntas que en poco tiempo podremos responder.

CEO de VU Security.