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Estados Unidos vs. Rusia: hackeos y muchas dudas

Por Damián Ienco*

La Agencia Central de Inteligencia (CIA) estadounidense reveló que Rusia interfirió en las elecciones presidenciales celebradas el 8 de noviembre de 2016 que consagraron a Donald John Trump como el 45° presidente de los Estados Unidos de América. Dicha interferencia se concretizó en la intromisión por parte de delincuentes informáticos en las bases de datos de los votantes y la alteración de datos de estos en por lo menos uno de los condados, además del robo de datos privados de miles de personas en varias ciudades. ¿El objetivo? Favorecer a quien resultó ganador de la carrera presidencial.

Que la CIA incrimine con o sin pruebas a los rusos o a cualquier otro estado por este o cualquier tema, no es noticia, es moneda corriente, táctica y técnicamente pensada. Fue Dianne Goldman Berman Feinstein, la senadora senior demócrata por California, durante una entrevista concedida durante fines de octubre de 2016 al canal de televisión NBC, quien aseguró el “hackeo” e influencia de WikiLeaks (RELEASE: Search engine for 30,322 Hillary Clinton emails, 16/03/2016), sus filtraciones y la ayuda que recibieron los republicanos de los rusos con esta filtración, dañando significativa e irremediablemente la imagen de la aspirante por el también partido demócrata Hillary Clinton a la Casa Blanca. Al mismo tiempo, atribuyó la falta de compromiso del director del FBI (Federal Bureau of Investigation), James Brien Comey Jr., por no advertir e investigar a fondo el tema de los hackeos a los correos electrónicos de los demócratas, y principalmente a las cuentas de los postulantes a la presidencia. Fue Comey quien redobló la apuesta en el mes de julio de 2016, cuando anunció que el FBI había cerrado la investigación en contra de la entonces candidata Clinton, a quien criticó en términos muy duros señalando que había sido “cuánto menos descuidada y negligente” en el manejo de información “clasificada”. Según el FBI, Clinton utilizaba un servidor y cuenta de E-mail personal para almacenar miles de correos electrónicos relacionados con su cargo de secretaria de Estado para el período 2009-2013 de la presidencia de Barack Hussein Obama II.

Lo novedoso de este caso es que el presidente de la Federación Rusa, Vladímir Vladímirovich Putin, no negó esta revelación, sino que clarificó un poco el rol del estado y el de “los ciudadanos comunes, entusiastas y nacionalistas”, al negar enfáticamente la participación de su gobierno en este “hackeo” en los Estados Unidos, pero reconociendo que este tipo de acciones pudieron ser llevadas a cabo por piratas informáticos “patrióticos”, habiéndose inmiscuido en los equipos, sistemas informáticos y distintas cuentas de usuarios de gobernantes y ciudadanos extranjeros.  Asimismo, Putin, ante distintas consultas mencionó que esta gente podría también interferir en próximas elecciones (por ejemplo en la República Federal de Alemania, programadas para fines de septiembre de 2017), aunque minimizó que por más “hackeos” que se produzcan, no podrían interferir en el resultado final de una elección.

Recordemos que desde el gobierno de los Estados Unidos han informado a sus pares de la República Francesa que “delincuentes informáticos rusos” se habían involucrado y entorpecido la campaña electoral del entonces candidato y luego ganador de las elecciones presidenciales Emmanuel Jean-Michel Frédéric Macron, en mayo de 2017. Días después, la agencia de seguridad cibernética francesa desestimó por falsa la información vertida desde los EE. UU. que inculpaba a los rusos, no encontrando evidencia alguna de ello. Putin, con gran conocimiento en estos temas dijo: “Las tecnologías modernas permiten cambiar la IP del origen de un ataque con bastante facilidad”, con lo que se puede culpar a cualquier poblador ruso por un ataque efectuado desde cualquier parte del mundo.

Comey fue destituido por el presidente Donald Trump, el martes 9 de mayo de 2017, de su cargo de director del Buró Federal de Investigaciones, notificándose de la medida mediante una carta emitida desde la Casa Blanca: “Por la presente estás despedido y eres removido del cargo con efecto inmediato”, aunque en el final de la misiva “le desea lo mejor para sus actividades futuras”. Por este entrecruce de internas dentro del gobierno y sus agencias, la Casa Blanca está siendo investigada por el FBI, por presuntos vínculos de la campaña presidencial de Donald Trump con el gobierno de Rusia.

Al día de hoy y para el público en general, es tal la desinformación que claramente no se puede establecer el origen y motivo de los hackeos. ¿No será que el origen, la fuente y el motivo se ubican en el mismo norte?

* Ingeniero en Sistemas Informáticos y Diplomado en Dirección de Proyectos. Especialista en Seguridad de la Información.

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusiva responsabilidad de su autor y no reflejan necesariamente las opiniones de Ciberseguridad Latam.